Conflictos de alquiler
El alquiler catalán genera litigio propio: fianzas que no vuelven, obras obligatorias discutidas y desahucios con plazos legales estrictos para ambos lados.
Para inquilinos
La fianza regulada, las obras y los aumentos de renta tienen techo normativo: la reclamación previa bien escrita resuelve más que el juicio. Guarda todo por escrito desde el primer día.
Para propietarios
El desahucio por impago sigue un procedimiento con plazos que un error tira a empezar: el abogado desde el primer impago, no desde el sexto. La cláusula bien redactada al firmar es media batalla ganada.
La mediación primero
Los juzgados de vivienda están saturados y la mediación sirve aquí mejor que en casi nada: un acuerdo pagado es más rápido que una sentencia ganada. Muchos contratos ya la prevén.